Irene Montero, Ione Belarra, Cristina Fallaras, y todo el elenco de personas, y personajes, de la esfera de Podemos, al igual que una gran parte de Sumar, nos dicen que defender los derechos de las mujeres, las de verdad, ante el abuso de derecho de la comunidad trans es cometer delito de odio.
El delito de odio, se podría definir como actos contra personas o propiedades debido a características como raza, religión, orientación sexual, o discapacidad, entre otras.
Entonces según está gente cualquier defensa de derechos de un determinado grupo podría ser un delito de odio ya que, normalmente, una defensa a algo suele estar enfrentada con los derechos de otro algo diferente.
Por ejemplo, en las huelgas, manifestaciones, y demás actos donde los trabajadores defiendan sus legítimos derechos contra los empresarios, se podría estar cometiendo un delito de odio contra los empresarios si seguimos el criterio de estos extremistas.
Lo cierto es que la ley trans otorga derechos a personas que, biológicamente son hombres, como si fueran mujeres, algo que no son.
Es evidente que dentro de la libertad individual cada persona tiene derecho a sentirse como considere mejor, y los demás debemos respetar su derecho a sentirse mujer siendo hombre, o sentirse hombre siendo mujer, pero los derechos individuales siempre terminan donde comienzan los derechos de los demás.
Por tanto, cuando existe algo llamado ciencia que nos indica que el ADN, los cromosomas, las hormonas, y la biología humana en general, que existen dos géneros, no se puede discutir, de lo contrario nos estaríamos volviendo terraplanistas.
Está izquierda actual ha desvariado tanto que al mismo tiempo dice una cosa y lo contrario. Si hablamos de medio ambiente hay que hacer caso a la ciencia porque si no eres un terraplanista ignorante, pero si hablamos de género la ciencia no importa.
Llegados a este punto pasamos a la fase de la estigmatizacion, si no piensas como ellos eres fascista, si opinas diferente eres fascista, si disientes de sus opiniones eres fascista, de tal forma que intentan obligar a los demás a callar para no ser insultados, o socialmente estigmatizados.
¿No sé dicen defensores de la democracia y la libertad?.
¿Donde queda el derecho a la libre expresión, a la libertad de pensamiento y opinión?
En realidad ellos son los fascistas, son personas de pensamiento totalitario que en cada opinión y cada afirmación de cualquier tema introducen el odio....ellos son los que cometen ese delito del que acusan a otros.
Primero promovieron el odio de clases, y cuando se les acabó ese discurso por sus cuantiosos salarios y propiedades han buscado el enfrentamiento de género, y cuando esté acabe será otro porque sobreviven políticamente del enfrentamiento.
Podemos, Sumar, el Sanchismo, Bildu, ERC, BNG, Compromís, etc, odian a España, odian al hombre blanco heterosexual, y a las feministas, a las que llaman terfas por defender los derechos de las mujeres, odian a todo lo que no siga sus dogmas sin rechistar.
El delito de odio lo cometen ellos porque hasta se odian entre si, solo hay que ver lo que dicen unos de otros en su lucha por ver quién recoge las migajas electorales que quedan de esa secta de extrema izquierda, solo hay que escuchar atentamente a Irene Montero y a Pablo Iglesias para entender cuanto odio existe en esta gente.
Carlos González Armada
Perito Judicial TIP 255
Criminólogo







