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Los cines en Galicia sobreviven pese al COVID-19

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;Comunicados 19 Noviembre 2020 Sección; Especiales

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La pandemia mundial provocada por el COVID-19 ha afectado a la salud de muchísimas personas, pero la posible propagación en ambientes de ocio debido a los aforos y a la distancia de seguridad, ha provocado que el Gobierno tome decisiones duras para la salud económica de estos negocios. Uno de los casos más especiales ha sido la industria del cine, ya dañada por el poco tráfico de espectadores que había antes de la pandemia en las salas. Pero pese a todo ello, y con todas las medidas de prevención y seguridad, los cines de Galicia resisten.

 

El aforo y la distancia de seguridad

En Galicia, al igual que en toda España, se han tomado ciertas medidas para garantizar la seguridad y prevenir cualquier tipo de contagio en las salas de cine. Una de las principales es la misma que se da en la hostelería, el aforo. Esta reducción de aforo a menos de la mitad, supone una importante losa para los cines, a los que antes ya les costaba llenar por completo las salas en jornadas fuera del fin de semana o sin estrenos importantes.

Esta reducción hace que se cumpla eficientemente la distancia de seguridad entre espectadores, pero no es la única medida, los espectadores deben llevar puesta la mascarilla durante toda la proyección. Así se evita en gran medida aspirar cualquier partícula desprendida por un asintomático o por un posible contagiado que todavía no haya desarrollado los síntomas.

Las entradas y las salidas también son un punto conflictivo, pero no por ello imposibles de prever. Si antes en algunos cines gallegos era posible entrar solamente unos minutos antes de la proyección de la película, ahora una vez está desinfectada la sala, se puede entrar al menos con 15 minutos de antelación. Todo ello evita de manera considerable cualquier aglomeración inicial para entrar a la sala. 

Cuando la película termina, en la salida podría existir alguna problemática, pero antes de eso todos los espectadores habrán sido informados sobre cómo es el sistema de abandono de la sala. Lo más habitual es establecer un sistema de turnos por filas, mediante el que primero salgan las personas sentadas en las butacas más cercanas a la puerta, para después ir abandonando poco a poco las alejadas.

El problema de los pocos estrenos

Podemos ver esta problemática en lugares como los cines en A Coruña. No hay tantos estrenos, y los que hay, son sobre todo películas nacionales. Esto es debido a que las grandes producciones tienen que rentabilizar sus costes. 

Pero sí que hubo un intento por parte de la esperada película de Cristopher Nolan, Tenet. Si esta película conseguía una buena recaudación, otras películas de elevado presupuesto apostarán por el estreno mundial además de Tenet. Pero lo cierto es que ni siquiera una película tan demandada pudo luchar contra los aforos reducidos en Europa y Asia, antes del estreno en América. Con todo, intentando convertirse en un faro, Tenet ha pasado por retrasar aún más si cabe, producciones tan esperadas como ‘007 sin tiempo para morir’ o ‘Wonder Woman 1984’.

Todo esto lleva a un reclamo bastante pobre por parte de los cines, que a menudo se alimentaban de los grupos grandes de familias que acudían a ver a los superhéroes o la fantasía de una película de animación de Pixar.

Las salas son seguras y se resisten a cerrar

Los cines en Lugo y en el resto de Galicia, no solo están resistiendo esta crisis mundial, sino que están siendo un ejemplo sobre cómo se deben hacer las cosas para proteger a los espectadores sin que éstos tengan que renunciar a algo tan precioso como es el séptimo arte. La vuelta de la pandemia ha provocado una buena respuesta por parte de los espectadores gallegos, que han vuelto a las salas después del confinamiento para volver a reír, llorar y disfrutar de las emociones que provocan las películas.

Tras cuatro meses de exhibición no se ha dado ni un caso de contagio en ningún cine de Galicia. El miedo no debería frenar a nadie para ir al cine, ya que ha demostrado de sobras, ser el lugar de ocio más seguro en la nueva normalidad. Los espectadores debemos apoyar a los cines para que éstos no desaparezcan y evitar así la estocada definitiva que puede ser el COVID-19.