Los organismos vivos pueden influir en la velocidad de rotación de un planeta por la liberación a la atmósfera de gases como el oxígeno, develó un estudio de la Universidad de Columbia en Nueva York.

Añadió que los tirones gravitacionales del Sol y la Luna ayudaron a ralentizar la rotación del orbe durante miles de millones de años a su velocidad actual, un efecto conocido como frenado de marea.

Scharf señaló en su estudio que la vida terrestre podría influir en la velocidad del giro planetario a través de varios mecanismos.

'Los organismos pueden influir en la química atmosférica al emitir gases como el oxígeno, los cuales a su vez afectan la forma en que las atmósferas se calientan y enfrían y eso podría ralentizar la rotación del orbe', planteó el académico.