SONETO A CRUZ VARELA / JOAN LLOPIS TORRES

04 Septiembre 2017 180 votos

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He de empezar agradeciendo el escrito no recibido al señor Cruz Varela, y la demora sine díe, pues el mío ("Deudores somos de Arias Vega y Cruz Varela"; -"El Cardenal", anterior-), era del 31 de agosto, y el suyo, respondiendo a la que ya era mi respuesta, de mañana. Quiere decir, cosa que agradezco, que se ha tomado usted, amigo mío, un tiempo largo para meditar avanzando a retaguardia, no ha jugado a la esgrima, que requiere respuesta y florete rápido; ha procurado mucha infantería, ha ordenando los regimientos, dispuesto la caballería y, por el ruido y el humo, se adivina que la mucha artillería.

Lo agradezco, porque deduzco por ello que me tiene en cuenta y, prudente -no sé si temeroso-, no quiere errar el tiro y avanza gallardamente en dirección a poniente. No sé si tocó a rebato a la primera o fue pausada. Sigue emborronando su ausente discurso insultando a troche y moche, al tun tun, y sin medida. Sin embargo, le adelanto la poca fortuna y el desvío, pues -siendo pronto para hablar de bajas en este campo de palabras esperadas-, siguen las andanadas y el desacierto yendo a baldío. Allá, en campos apartados, se ve la humareda ("Mienten y mienten mal", Xornal de Galicia). Añadiré, que no es el primer soneto que no me escriben, bien es cierto que los he tenido más certeros y mejor rimados, pues seguirá usted cargando la pluma, ignorante y desinformado, si bien con pólvora del rey, con pólvora mojada, cuando sería mejor fuera visible e ilustrada, o mejor, sencilla y con sentido. Que estando usted ahíto, mejor hubiera puesto saciado, pues al escribir ‘arto’ sin hache, queda usted rebuznando, antes por insultar, y ahora por ser burro.

 

Sin interés de formular una teoría, no vayamos a sentar un precedente, recuerdo a una profesora de latín a la que yo no frecuenté – entiéndase en el mejor sentido del término frecuentar-, de ahí la incerteza, que llevaba bigote y sin embargo no fumaba; contrariamente, un tío mío fumaba y, a pesar de ello, no llevaba bigote. La cosa es complicada. ¡Habrá que discurrir, señor mío! ¿usted cómo lo ve? Le dejo a usted que deduzca por mejor criterio la relación entre el bigote, el latín y el fumar, y saque para el bien general, como es en usted costumbre las conclusiones que crea conveniente. Tenga en cuenta que este enunciado puede confundir, pues recuerde que mi tío no fumaba, y hemos puesto ‘y el fumar’. Quizás le sirva saber que sacaba el humo por la nariz, por si fuera concluyente. ‘El hombre que sabe fumar, saca el humo después de hablar’, que la profesora rimaba en latín con ‘el hombre que sabe fumar, saca el humo por la nariz sin estornudar’, y terminaba que para fin de año, todo arreglado "caput tuum in ano est", ella, no mi tío, que mi tío no fumaba, cosa que hubiera podido hacer, pues tenía nariz. Del latín, no sé si será importante y habría que considerarlo, había oído hablar, pero no lo hablaba. Se exclamaba un día "¡Para qué!" "¡Dime!" "¡Para qué!" "¡Con quién!". Ignoro si no estudió latín porque no fumaba y no llevaba bigote, para no alterar con un sí el sentimiento trágico de la vida, porque era un hombre sensato o por habérselo dado ya a una señora que, por cierto, era mi tía. Ahora que lo pienso y hablando de bodas –dado que ya somos, Cruz Varela, buenos amigos- y dadas sus preocupaciones nacionales, podríamos abrir una escuela de solfeo a través de las páginas digitales del ‘Xornal’, remover decididamente al asunto, -letra y música-, nada de dar una mano de pintura; seríamos los primeros y, con ello, revolucionaríamos estas páginas. Pondríamos letra popular al himno de la ínsula barataria. En todos los periódicos de España se harían eco los editoriales. Estaremos en una larga lista de tocados por este asunto, del ala. Vaya pensando en ello. Podría firmarlo usted y quedarse con el mérito, yo no tengo más interés que seguir fortaleciendo nuestra amistad. Yo iría por aquí: Tengo miedo al avión, también tengo miedo al barco, por eso quiero saber qué tengo que hacer pa cruzar el charco. Sería maravilloooso viajaaar... O, ya más subida de tono: Un negro y una negrita (piense que ésta tiene muy mala intención), a fin de no resbalar, se cogen de la manita, y se acaban por casar (¡Ey!) La culpa la tuvo entera el vaivén del tren, el vaivén de un vagón de tercera, el vaivén del tren,¡ Uuuuh, Uuuuh! Y así, esperando haber dado respuesta a la suya de hoy en el ‘Xornal’, quedo a la espera de sus siempre cuidadosos análisis y conclusiones. Suyo afectísimo.

 

A todos nos ocurre que damos por cierto lo que a veces no lo es, aunque, dadas a veces las circunstancias, pueda entenderse la confusión, de ahí que, con frecuencia, hagamos categorías y demos por cierto lo que no lo es, o peor, que creamos en algo firmemente, cuando ese algo -hablando de conclusiones-, es muchas veces equivocado y, otras, falso. Todos hemos oído decir de alguien que por tener mucho dinero, es un hombre importante; cuando lo que un hombre con dinero es, es un hombre rico. Puede que sea importante, o puede que sea un don nadie y un tontainas, como ocurre con algunos en todos los ámbitos, incluidos los pretendidamente culturales, y ponemos aquí un ejemplo de forma más aparente –por sonrojante, aparejando el ejemplo, por paralelo, del señor Cruz Varela- con los nuevos ricos, a los que hay que añadir una torna de ridiculez, la que algunos adinerados disimulan con mejor o peor fortuna, aun con intenciones manifiestas. Frecuentemente, éstos –los tontainas-, confunden a los tontos que quieren corriendo llegar a ricos y, siguiendo el modelo, a tontainas; aquellos que esperan de la vida el logro de un buen coche, una gran casa, dinero y cosas así. Aun siendo correcto –lo entendemos-, las importantes son otras cosas. El criterio es una de ellas. El criterio es una riqueza que se forma con educación, cultura, se alimenta de la misma vida, de vivir una vida con decencia, lo que todos ya sabemos, intenciones rectas, esas cosas, algún libro si puede ser, pero no es concluyente, labrar los campos ha dado los mejores hombres, o pescar en la mar, la minería, los maestros que enseñan las reglas, las mujeres que cosen, los que cuidan el ganado, la lista es larga. Para elaborar un discurso sobre cualquier asunto de interés, de la misma vida incluso, no hace falta pasarse horas observando el horizonte como estatuas de piedra discurriendo como si se mirara una acuarela, pero sí tener criterio y no hacerse trampas a uno mismo con brillos extraños a la lógica y a la decencia. El criterio es como el pan, todo lo que le echas al pan está bueno, pero -para entendernos-, ha de ser de trigo limpio. No de obsesiones ni de intereses ajenos al mismo discurso, tampoco de ideas fijas ni excluyentes de otros pareceres, ni insultantes y tan pobres, como el caso que comentamos. Por eso las madres de todas las casas decentes, le hacen una cruz al pan antes de cortarlo, para sortear lo que es ajeno a ese buen pan, a la mesa, a la familia y a la honradez. No hay casa pobre con ese pan, ni discurso malo. De algunos, pues, entendamos ahora el ‘con su pan se lo coman’, pues con discursos que de ser sólo ignorantes, entenderíamos, pero pretender justificar con supuestas reflexiones lo que no es más que tontería, ese alcance tiene un límite y en el punto siguiente una rápida despedida.

 

Por eso, cuando alguien en una divergencia de pareceres se refugia en el insulto, lo que hace es mostrar las trampas que se hace a sí mismo y a su arenga, pretendiendo dialécticamente, sea lo que eso signifique, vencer con ruido de salvas. Estamos ante un fraude y no valdrá la pena ya nada de lo que diga ni, lamentablemente, aunque mejor el silencio, nada de lo que no diga, habiendo perdido el crédito; tengamos por cierta su intrascendencia, pues su dialéctica es otra: Y ya fue, llegarán por la cuesta de los melocotoneros, ¿quiénes son estos hombres? "¿quiénes son esta gente que llama de madrugada?", la que lleva a las viñas sembradas de uva y sufrimiento.

 

JOAN LLOPIS TORRES (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.)

 

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