Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

0. No hablo-escribo de usted con nombres y apellidos, sea quién sea usted, ni siquiera de mí, hablo en general-abstracto y usted tome lo que quiera o lo que pueda o lo que desee. Hablo de moralidad-eticicidad-ética en general. Basándome en tantas generaciones que me han precedido, de actos humanos  de teorizaciones. Usted puede estar de acuerdo o no, tiene usted mi respeto, pero ofrézcame a mí, que yo modestamente, esté en el error o en acierto o en el semierror o semiabierto, permítame usted a mí, que yo también, tenga derecho a equivocarme, tanto en la teoría, como en la práctica.

 

                       También permítame que yo no lleve una vida práctica correcta, según estas ideas. Pero ya en los tiempos que vivimos, pocos dicen o defienden una moral mínima, que sea verdadera o pueda serlo, aceptada durante siglos, aunque con los cambios que sean pertinentes. Hoy, defender una teoría moral más adecuada es difícil. Incluso los que deberían hacerlo, cuándo escriben, pocas veces, lo hacen sobre estos temas o de forma tangencial, han caído en la tentación de solo hablar de temas culturales o culturalistas, es decir, de la mentalidad filosófica de estos dos siglos, pocos hablan y tienen el valor de hablar de los errores morales graves. Que tanto sufrimiento están causando en el ser humano.

 

                       Porque no olvidemos, aunque la ebriedad sea un mal físico y psicológico, una patología física y psicológica y psiquiátrica, también es un error moral y ético y también espiritual y religioso…

 

                        1. Nadie piense que yo como persona soy moral y éticamente mejor que usted. Pero si sé, que un error moral es un error, y no una verdad, que un mal es un mal, y no un bien, aunque yo haya caído en ese mal o en ese error como usted. Yo no intento decir que es bueno lo que es malo, ni al revés, o al menos, lo he intentado siempre, aunque también caiga en ese defecto conceptual.

 

                        2. Lujuria.

 

                        Los individuos y entidades colectivas que tienen ideas y realizan actos, son parte esencialmente, en lo bueno y en lo menos bueno de la sociedad y el Estado. Es fácil buscar un chivo expiatorio, sea una clase social, sea una profesión, y echarle la culpa de todo y de todos. Pero igual que del bien, somos contribuyentes todos, de los males también. Ciertamente, unas entidades y personas, son más responsables de unos bienes que de otros, de unos males que de otros.

 

                        La lujuria como sexualidad desordenada, en la que muchos individuos de la sociedad caen en ella, es una de las causas de la trata de personas en el mundo.

 

                        No creo que nadie quiera discutir esto. Por tanto, si se lucha contra la lujuria, directa e indirectamente se está luchando contra uno de los pilares-fundamentos de la trata de blancas.

 

                        3. No sé, si algunos poderes fácticos, algunas entidades sociopolíticas, algunas ideologías, algunos grupos están utilizando la lujuria, en multitud de formas y maneras, un pansexualismo desordenado como un instrumento más del control demográfico mundial.

 

                        Si esta hipótesis es verdad o medianamente verdad, habría que buscar modos racionales y legales y morales de control demográfico, y no incentivar la sexualidad desordenada, con todos los males que esta causa, directos e indirectos.

 

                        4. No incentives la sexualidad, sin necesidad, a no ser que por motivos sanitarios los facultativos te lo hayan recomendado. Pero no expongas un campo seco al fuego, no te expongas a incentivar y desarrollar los impulsos libidinales, lúbricos, sexuales, porque, en general, salvando excepciones por terapias que estén recomendadas por diversos facultativos, ya el ser humano es sexual, quizás demasiado sexual, y por consecuencia igual que no nos exponemos a multitud de estímulos que puede provocar en nosotros deseos y pasiones desenfrenadas. La sexualidad es una herramienta que hay que tener mucho cuidado…

 

                        Por consecuencia, si puedes no caigas en conversaciones de este tipo, no caigas en miradas indecentes sobre personas, no consumas estímulos externos que te puedan incentivar este deseo y pasión (cine, televisión, periódicos, noticias, etc.), porque ya el ser humano tiene, por sí, salvo los casos que la terapia médica indiquen, ya tiene bastante desarrollado este dragón interior, y lo que hay que hacer, es desde la mañana a la noche, con modos racionales y morales y prudentes sosegarlo.

 

                        5. Un ser humano, racionalmente sosegado interiormente en sus impulsos-pasiones-deseos, equilibrados estos, no solo de la lujuria, sino del resto de errores morales graves o de otros errores éticos graves, es un ser humano que es más libre, desde el interior hacia fuera, desde su exterior hacia el interior.

 

                        Es un ser humano que aunque esté condicionado por multitud de causas-variables-potencias-realidades-entidades, como todo ser humano, por lo general es más libre. La libertad del ser humano, no solo se alcanza con libertad de pensamiento-conciencia, sino con libertad de impulsos-pasiones-deseos, esa libertad es autocontrol correcto de todas sus pasiones-pulsiones-libidos. Y éstas pueden ser de muchas clases. Comer es necesario para vivir y existir, comer ciertos platos más refinados también puede ser, en algunas ocasiones, pero comer tres kilos de jamón en una comida, ya es una exageración, o degustar platos refinados todos los días también. Lo mismo en todo.

 

                        6. En todos estos temas morales y en todas las cuestiones, que constituyen los artículos que escribo y este en concreto, existen personas más preparadas que yo, con más conocimientos que yo, y más sabías y posiblemente, más ordenadas moralmente que yo. Por consecuencia, me atengo al juicio de esas personas. Cualquiera que beba de las aguas de mis palabras, le indico que se aconseje por otras personas con más nivel teórico y práctico moral que el que recita estos substantivos y adjetivos y conceptos… Existen tal cantidad de casos, la antigua casuística, tan poco valorada en los tiempos actuales, que un concepto sobre estos temas, no puede abarcar, todos los posibles casos concretos, todos los individuos, todas las excepciones… Más claro no lo puedo decir, nadie puede guiarse por mis palabras, sino éstas solo pueden y deben servir para que las personas sean conscientes de algunos problemas y cuestiones, pero deben buscar ríos y fuentes y ríos que tengan más sabiduría que yo.

 

                        Cuántas familias se han destruido, con todas las consecuencias a hijos e incluso a nietos y biznietos porque uno de los progenitores ha caído en el desorden de la lujuria, antiguamente del vicio de la sexualidad no ordenada.

 

                        7. Caer en la lujuria, es decir, un desorden sexual, que puede ser de muchas causas-motivos-razones-modos-formas, de tipos y de cantidades, es un extravío no solo psicológico, no solo espiritual-religioso, sino también corporalmente. Cuántas personas a lo largo de la historia han caído en enfermedades físicas y biológicas, debido a un desorden sexual. Incluso hoy. No pongo nombres, ni adjetivos de dichas patologías, pero son varias docenas, algunas acabando en muerte. Muchas suponiendo gastos familiares económicos y de otro tipo, muy importantes, incluso para los sistemas sanitarios públicos y sociales y estatales. Cuántos hijos se han quedado huérfanos por errores sexuales de alguno de sus progenitores. Ciertamente, un acto desordenado puede suponer una enfermedad sexual, y ésta tener mayores o menores consecuencias, a y en todos los niveles.

 

                        8. Los individuos y colectivos deben analizar si sus ideologías de origen, dónde han nacido, ideologías seculares y no seculares, religiosas y no religiosas, y combinaciones de ideologías, incentivan la lujuria o no, o incentivan algunas lujurias o tipos de lujurias y otras no.

 

                        La tolerancia como modo y medio de que toda la sociedad viva y exista mejor, de que ningún individuo o colectivo pueda ser perseguido, ni maltratado, ni minusvalorado, ni marginado. La tolerancia es buena y necesaria para el bien social y político. Pero la tolerancia no quiere decir, que a lo blanco lo llamemos negro. Toleramos que exista el juego reglado, pero sabemos que el desorden del juego es malo, toleramos el alcohol, pero sabemos que el desorden del alcohol es malo…

 

                        9. Usted cuándo oye hablar del concepto palabra lujuria, cree que son exageraciones del pasado. Pero si tiene tiempo y capacidad enfréntese a ese concepto, analice sus términos, todas las posibilidades. Incluso usted mismo. No he encontrado en mi existencia, nadie, que admita todas las prácticas sexuales, que los humanes han ido realizando durante la historia, y que creemos que todavía hacen, en mayor o menor cantidad de veces, y en mayor o menor proporción demográfica o de casos. Incluso el más liberal o libertino en este tema, tiene un límite. Si se le hace las preguntas correspondientes. Atrévase usted a hacérselas y verá.

 

                        10. El concepto antiguo, que está en casi todas las culturas y civilizaciones, “no hagas al otro, lo que no deseas que te hagan a ti”. Sirve también para este tema de la lujuria. Pero también del resto de errores morales y de errores morales graves.

 

            http://twitter.com/jmmcaminero           © jmm caminero (29 julio-13 octubre  2017 cr).

 

Fin artículo 970º: “Sobre los siete errores morales graves, II”.        

 

                                                                                  *

 Buscador Grupo Pladesemapesga con tecnología de Google

En el motor de búsqueda te ayudamos a encontrar exactamente lo que buscas.

 AyTP Acción y Transparencia Publica..