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Un bolso es un universo íntimo, al menos su contenido, pero se debe de tener más de uno y de dos. Aquí analizamos cuántos hay que tener en un armario medio y algunas otras cosas sobre estos complementos que ultrapasa su función hasta hacerse indispensables.

 

En Diciembre del 2017 saltaba una noticia a los tabloides, la famosa casa de subastas Christie´s sacaba a subasta más de 200 bolsos que se iban a convertir en los más caros de la historia, porque los bolsos han dejado de ser un complemento para convertirse en un elemento indispensable para el mundo femenino.

 

 

Ellos, por su parte, han hecho amagos a lo largo de la historia de contar con bolsos, siendo las famosas mariconeras de los años 80 los bolsos masculinos más demandados, pero los hombres no han acabado de reconocer el valor de estas piezas que ultrapasa su funcionalidad para convertirse en verdaderos aliados de las mujeres.

 

Los bolsos de piel son siempre los más deseados porque el material del bolso importa mucho y la piel, no solo lo resiste todo, si no que es duradera y posibilita unos buenos diseños. Las marcas saben de la necesidad de las mujeres de contar con un bolso para cada ocasión y hoy en día se pueden encontrar gran variedad de colores en estos bolsos de piel, como los que comercializa la marca Azzule, de manufactura española.

 

Los bolsos más icónicos de la historia y aquellas que los pusieron de moda

 

Existen bolsos que han pasado a ser iconos de la moda y que siempre están a la última como el 2.55 de Chanel, que a algunas les puede parecer demasiado clásico, pero que también ha tenido su propia evolución y hasta las correspondientes copias. Este bolso es ideal para los eventos, porque quizás para el día a día sea demasiado pequeño.

 

Coco Chanel lo diseñó copiando las bolsas que llevaban los soldados y lo hizo para librar a las féminas de las carteras de mano, incorporando una cadena trenzada para transportarlo. También se ha creado una versión tipo riñonera y una tipo mochila.

 

En los años 60 Grace Kelly puso de moda el bolso diseñado por Robert Dumas, el Kelly de Hermés, que había sido diseñado en 1937. Fué el bolso que inspiró todos los que vinieron después. Al contar con una base rígida, aquí empezó la historia de empezar a hacer de los bolsos verdaderos kits de supervivencia y este modelo se encuentra en la actualidad en todos los colores, claro que debes pagar más de 4.000 euros por uno original.

 

La mujer actual es reacia a desembolsar grandes cantidades por los bolsos, pero eso no quiere decir que no apueste por la calidad. Un bolso debe de costar entre los 50 y los 100 euros para ser aprobado por una consumidora media, que no quiere tener solo unos cuantos bolsos en su armario, sino muchos.

 

Los bolsos, verdaderos kits de supervivencia

 

Hay bolsos que son esenciales, ideales para el día a día, en los que transportar todo lo que una quiera y necesite. Estos deben ser tan cómodos como bonitos y un bolso de piel siempre es una apuesta segura.

 

Los clutches para fiestas y eventos también han ultrapasado su función y hay quién los combina con looks desenfadados. De estos hay que tener al menos un par, uno de súper lujo para bodas y eventos importantes y otro para eventos medios. Pero no hay nada peor que coincidir con las mismas personas en dos bodas o eventos distintos, de modo que es mejor contar con tres, por si se dan estas circunstancias.

 

Los bolsos para ir de compras deben de reflejar la personalidad de una pero ser un poco más pequeños que los de a diario, para no ir con la espalda cargada y poder entretenerse en lo que de verdad importa. Lo mismo ocurre para los bolsos que deben de acompañarnos a una cena o una cita romántica.


Es mejor que no sean muy exagerados, porque es probable que en algún momento se dé el bolso a sujetar y nada queda peor que aquella frase que es pregunta y es exclamación y dice: ¿Pero, qué llevas aquí que pesa tanto? El bolso siempre es un universo privado y es mejor dejarlo al margen de las impresiones de otros.