Cuenta el historiador Rick Perlstein que cuando, en febrero de 1973, regresaron a casa los norteamericanos presos en Vietnam, encontraron un país totalmente distinto del que habían dejado años atrás: los soldados ni siquiera podían vestir el uniforme en público sin ser acusados de “asesinos de bebés”, tal había sido el impacto negativo de la guerra entre sus paisanos.

 

Dos anécdotas ilustran ese estado de cosas. La primera, que el espacio televisivo The Today Show hubo de dedicar a los excarcelados un programa entero para explicarles el nuevo lenguaje social y el distinto significado de las palabras que antes se usaban en otro sentido. La segunda, que en 1965 la película que arrasaba en las pantallas fue la almibarada Sonrisas y lágrimas y que, en cambio, la de mayor repercusión siete años después era El último tango en París, con descarnadas escenas eróticas que aún eran delito en gran parte del país, según recuerda el historiador citado.

Ese vértigo de entonces, forzado por el trauma de una guerra, no es nada comparado con la evolución incruenta que hoy día vemos entre nosotros mismos, donde ya ni existe el piropo, sino que éste se considera un acoso sexual en toda regla.

Hasta hace nada, quienes se manifestaban pidiendo un salario digno solo eran los trabajadores y ahora son superados en exigencias por los pensionistas ya que, entre otras cosas, son ellos quienes cargan sobre sus espaldas muchas economías familiares. Otro ejemplo: los que tienen que contenerse en sus acciones de respuesta son las fuerzas de seguridad pública, mientras que ilegales de toda índole pueden atacarlas casi con total impunidad, desde simples manteros a delincuentes organizados, pasando por turistas en delirio etílico o belicosos hinchas de fútbol.

No se trata aquí de hacer ningún juicio de valor, sino constatar que las cosas son muy distintas a cómo nos las enseñaron hace bien poco, que las instituciones y los símbolos tienen una consideración muy diferente a la que se les atribuyó en su día y que conceptos como familia, sexo, religión, patria… siguen siendo hasta sagrados bajo unos nuevos parámetros, pero que en cambio se les califica de retrógrados si lo que se pretende es preservar su significado original.

Pederastia en la iglesia, inmatriculaciones y PP. Por Domingo Sanz

El pasado viernes La Sexta informó con detalle sobre las inmatriculaciones de bienes inmuebles realizadas por la Iglesia católica española...

¿Daños psicológicos por salvar la vida de dos niños? por Diego Fierro Rodríguez

Steven Tartt, un inglés de 32 años que estaba de vacaciones, salvó la vida a dos niños en la piscina...

Artículo Periodístico 1.381º: “Creadores: Mallarmé”.

Al enfrentarte a la vida y obra de un gran autor, o ser considerado un gran creador, como es Mallarmé...

LA BARRA ES LARGA / JOAN LLOPIS TORRES

Conversaciones en el bar La Barra es Larga. Compendios. Cuando la Guardia Civil cifra en tres mil doscientos los mossos...

Para vender bombas mata niños quiero un referéndum.

Cualquier niño es mi niño, maldita bomba, mi bomba, que rompe en mil granos el desierto, en mil agujas de...

Martin Luther King, Quim Torra y La SER.

Así no hay quien escriba. Nadie deja de cometer errores, o poner trampas, y si hubiera mercado para todo lo...

Hoy existe en el Parlament de Cataluña una grave anomalía democrática, consistente en que la Mesa decidió suspender los …

Sin perjuicio de que, a mi entender, la mayoría que constituye JUNTS PER CATALUNYA y ERC, ha decidido autoaplicarse un...

A Carmen Montón, decisiva en la mastercrisis

Hola Carmen, son tantas las sensaciones que me embargan tras tu reciente deriva que no soy capaz de pensar en...

EL ILUSIONISTA

Finalmente tendré que aplaudir a Abel Caballero, pero no como gestor de un ayuntamiento, (que eso es un alcalde a...

Otros articulos relacionados.....
esafsqarhyazeubebgcazh-CNzh-TWhrcsdanlenettlfifrglkadeelhtiwhihuisidgaitjakolvltmkmsmtnofaplptrorusrskslswsvthtrukurvicyyi