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Hace mucho tiempo comencé a leer la prensa aunque sin poder abusar, pues también había que trabajar. Después apareció Internet y decidí aprovechar tanta comodidad informativa. Por último, me atreví a escribir comentarios en los foros, esos espacios participativos que casi todos los digitales incorporaron a muchos de sus contenidos.

 

 

 

 

Durante esta nueva transición hacia lo desconocido por la que navegamos sin saber bien desde cuando, he criticado siempre a todos los partidos, aunque poniendo el acento sobre los que mejor representan a los poderes fácticos, esos que solo se eligen a sí mismos practicando sin descanso la ambición infinita. En España coinciden con los herederos del sistema de miedo que comenzó el único 18 de julio que no hemos olvidado, no es necesario citar siglas. No obstante, parto siempre de la convicción de que todo político, aunque necesario, puede convertirse en un peligro, pues nunca debemos olvidar que “el poder corrompe”. Siempre.

 

 

 

Creo que es muy importante que cada persona  aporte su granito de arena al fortalecimiento del valioso e insustituible contrapoder que son los medios de comunicación, aunque me parece condición “sine qua non” disfrutar de ello. Es decir, haciendo prevalecer el espíritu deportivo. La participación activa de los lectores, a través de los foros, en la construcción de la opinión pública constituye una militancia ciudadana decisiva para frenar los abusos que muchos cometen, blindados en las instituciones que pagamos con nuestros impuestos. Hay que vigilar sobre todo al gobierno, pero sin olvidar a la oposición. Además, tiene esta actividad la gran ventaja de que cada uno puede dosificar libremente el tiempo que desee dedicar. Y también que todas las opiniones, sobre todo las que se exponen con educación, tienden a ser respetadas por los demás, aunque generen controversias.

 

 

 

Tan motivador como dejar escrita la opinión en los foros es el resultado de las dos opciones más interesantes y a disposición del público. Una, la de poder indicar si lo que uno escribe gusta o disgusta a quien lo lea, los conocidos “likes”. Otra, la de “Responder” a las opiniones de los demás. Esta opción da lugar, a veces, a la formación de importantes y desordenados debates, en algunos de los cuales se implican un buen número de internautas.

 

 

 

Volviendo a lo de disfrutar, desde hace unos cuantos meses, y con tan buena intención que “ellos” no pueden ni sospecharla, he colocado en la diana de mis críticas a los “muchachos” de Podemos, un título que les ha otorgado el acreditado columnista Papell, que parece evolucionar hacia el paternalismo, aunque es tan poco probable que algún día pida el voto en público para los de Iglesias como que sí que está siendo verdad el estancamiento, cuando no retroceso, que sufren en las encuestas. En medio de esta contienda en los foros, que consigo animar casi siempre que quiero, pocas cosas me divierten tanto como la susceptibilidad de los tales “muchachos” que, defensores a ultranza de cualquier pulsión de Iglesias y sus más cercanos, pueblan los medios On Line con un activismo que debería ir acompañado, en mi opinión, de una libertad de pensamiento que les permita volcar mayor variedad en su ingente tarea. En ocasiones parecen máquinas y solo tras darle dos vueltas a sus textos termino llegando a la conclusión de que se trata de personas de carne, hueso y cerebro. Aprovecharé, no obstante, para proclamar una queja por si sirviera de algo. Puede uno cruzar varios mensajes seguidos con cualquier “muchacho”, quien fuera tan joven, que en el momento que le formulas una pregunta concreta, de las que sabes que duelen y para las que la única respuesta posible, y que reclamas insistentemente, es un SI o un NO, lo que casi siempre consigues es que te suelten un rollo que nada tiene que ver, en el mismo estilo de los peores políticos. Esos, casi todos, los que en los directos de TV huyen hacia los cerros de Úbeda ante los interrogantes más comprometedores de los periodistas.

 

 

 

El caso es que si comienzas a opinar en los foros y, tanto si viene a cuento como si no, no aprovechas la ocasión para escribir que Rivera es la muleta naranja del PP y que Sánchez no es de fiar, Espinar nos recuerda hoy mismo lo que todos tienen que decir sobre Pedro, lo normal es que recibas “likes” negativos. Y si argumentas lo bastante como para parecer alguien y se sienten motivados a escribirte, entre ofendidos y curiosos por la novedad, sus respuestas serán casi siempre breves y tajantes, ignorarán las coincidencias y destacarán un matiz que, incluso, podrían haber entendido al contrario. En resumen, traducirán desconfianza y construirán distancias contigo, no sirviendo para nada que, por ejemplo, hayas afirmado que estamos gobernados por una organización criminal llamada PP. Por cierto, quiero aprovechar la ocasión para pedirle a Pablo que dé instrucciones para que, por simple estrategia, dejen de abusar de lo “naranja” en términos peyorativos, pues nada pueden las metáforas fáciles contra la inmensa campaña de la “hipoteca naranja” con la que un conocido banco inunda de anuncios nuestra vida diaria. Es muy probable que de toda esa confusión gane la versión publicitaria, o sea, “buena”, del citado color. Y, por contra, puede que a Podemos el tiro le salga por la culata también en esta tontería.

 

 

 

Si, tal como yo también intento, quiere usted ayudar a los periodistas espontáneos de Podemos para que aprendan a dudar de todo, única manera de evitar que cualquier futuro que imaginen se salga de la libertad y la democracia, le recomiendo el truco de recordarles el día 4 de marzo 2016. Seguro que usted sabe a qué me refiero. Fue el día en que los diputados de Podemos, una vez que Pablo Iglesias se había dejado timar por los sondeos, votaron NO a que Rajoy tuviera que abandonar el gobierno SI o SI al día siguiente. Es decir, cuando negaron la investidura de Sánchez. Si se atreven, quieren divertirse y, al mismo tiempo, enseñar cuatro verdades, elijan un foro bien transitado y de alguna noticia en la que se hable de Podemos, PSOE o Ciudadanos. Recuérdeles que llevamos más de un año con el PP en La Moncloa por culpa de aquello y oiga, saltarán contra usted en menos de un minuto, como si un avisador les enviara una señal directa al cerebro cuando alguien se atreve a escribir ese día del calendario en cualquier rincón de La Red de Redes. Yo, para ser didáctico, suelo poner el ejemplo de que 2 + 2 = 4 por la misma razón que 71 abstenciones habrían sacado del gobierno a los más presuntos de la clase política española. Y no solo eso. Les recuerdo también que ahora el PP solo tendría 120 diputados en lugar de 137. Y que el presidente del Congreso sería un tal Patxi López en lugar de Ana Pastor. Y que nadie habría “dimitido” a Sánchez para que 8 meses después volviera a encabezar un PSOE fortalecido que ahora preocupa a Podemos. Y que quizás el PP se estaría rompiendo. Y que el 26 de julio Rajoy también iría al Tribunal que juzga la “Gurtel” a declarar, pero puede ser que al banquillo de los acusados en lugar de al de los testigos porque ya no podría ofrecer protección a un tal Bárcenas, entre otros. Y también pienso sobre la misma pantalla que podrían haber ocurrido cosas que hubieran fortalecido a Podemos, porque ahora no está mejor que estaba. Pero nada, “que si quieres arroz…”. Varios me han ofrecido como prueba irrefutable de su razón aquella entrevista de Sánchez con Evole, ya me explicará usted que tendrá que ver lo que desveló allí sobre las presiones sufridas para firmar con Ciudadanos con el voto de Podemos manteniendo al PP. También repiten lo de las “traiciones” que vinieron después del 26J, unas urnas torcidas de las que fueron los principales responsables. Y mientras olvidan que, en aquel noviembre, unas terceras elecciones pintaban todavía más negras aún para todos, menos para el PP.

 

 

 

Pues sí, esta es una de mis alegrías más íntimas ahora. La de soltar mandobles de realidad sucedida para derrotar a colegas recalcitrantes que niegan la historia con especulaciones que defienden como si estuvieran escritas en un futuro de piedra. Insisten en los muchos males que habríamos sufrido en caso de que Podemos hubiera sacado al PP del Gobierno aquel 4 de marzo, perdone que insista con la fecha, pero nunca he sentido tanto placer interior por ser tan pesado con algo. Entre otras cosas, porque algunos debates me ayudan a recordar que tengo nietos.

 

 

 

Para terminar dos novedades y un motivo. Las novedades son unas palabras que me gustan y un sondeo que me esperaba. Del motivo nace una idea para otro artículo.

 

 

 

Las palabras novedosas son de Pablo Iglesias quien, por fin, ha puesto en cuestión la función de Felipe VI. Ya era hora. Aunque haya sido en forma de interrogante y en ambiente universitario, algunos medios han llevado la frase casi hasta las portadas del cielo. Aunque no nos haya oído, porque creo que este “muchacho” es de los que solo escuchan lo que les dice su espejo, nos sentimos satisfechos todos aquellos que lo veníamos reclamando y pensábamos que no podía pasar más tiempo sin que algún importante diera este paso. Ahora, lo que queremos es que se produzca una votación interna en Podemos para saber si ese partido quiere República de verdad y, además, que esa consigna aparezca delante de todas las demás, aunque sepamos que será la última que se consiga antes de regresar a una democracia libre de cargas.

 

 

 

El sondeo es, no por esperado, menos negativo. Lo dice “El Confidencial” en la encuesta que publica hoy, realizada por el Instituto DYM, y que inicia la tanda de las que se irán publicando durante el tercer trimestre. En ella se afirma, entre otras cosas no menos preocupantes para Pablo Iglesias, que la moción de censura de Podemos ha servido para fortalecer electoralmente… al PSOE.

 

 

 

Y el motivo, otro placer que justifica la idea que expondré en un nuevo artículo. Como habrá podido usted deducir, la mayoría de mis comentarios en los foros están plagados de “No me gusta” y de respuestas negativas, en ocasiones casi molestas, a las que intento buscar lo de acierto que puedan tener pero sin rendirme, por supuesto. En cambio, el otro día hice un comentario breve, con propuesta provocadora incluida, en un artículo sobre las cruces en la declaración del IRPF y todo fueron “likes” positivos. 17 a 0. EL 100%. Después, en algún otro foro encontré que alguien pensaba lo mismo que yo. Me documentaré más y lo escribiré. Solo debo adelantar que los caminos para construir, ampliar y fortalecer la democracia también se hacen al andar, como decía el tan socorrido Machado. En consecuencia, los que citan asertos mientras amenazan con la Ley para impedir andarla, es decir, hacerla cada día, solo están utilizando a los sabios buenos para traicionarlos. Y además, aprovechando que no pueden defenderse.

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