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Moverse en el plano de la cortesía resulta siempre conveniente, a menos, claro está, que deje de ser conveniente y resulte que haber utilizado el siempre -aunque bien intencionado-, haya sido prematuro.

 

Sin necesidad de ser meticulosos, en la relación entre personas y sociedades son imprescindibles las formas cívicas hasta llegar -para alargar el punto- hasta la diplomacia, siempre sutil y defensora de sombras y espacios ocultos entre displicencias removiendo el humo de los puros –aquí sí- siempre habanos.

 

 

Sin embargo, cuando alguien te echa encima gasolina seguida de una colilla y te dice 155 veces sin sutileza –sin límites y con descaro- que lo hacemos por tu bien, lo que puede ocurrir y ocurre -olvidadas aquéllas cortesías y maneras, pasando de Versalles adelante sin innecesarias florituras-, es que alguien se pueda cagar y se cague en la madre del artículo y en su padre -sin ser el pobre José sino el padre putativo-, el PP sin confusiones. Desconociéndose si al desvalido calorcito que incuba en la UCI a la democracia española cerrará el boquete de la cloaca nacional en las témporas de tanta mentira disfrazada de intereses del Estado, al amparo y al supuesto servicio de la ley (con dudas y sospechas razonables de a quién sirve). Sobre todo, cuando la ley se desarrolla según el momento y según contra quien a la medida, y después de ocurrir el supuesto para el que había sido creada y no antes, y se aplica entonces sin medida y con cárcel en la mano, con gobernadora general oficiando y con sobradas ganas.

 

Por ser chocantes las paradojas, gobierna en Cataluña de oficio un partido residual que no sólo no se aprecia sino que -siendo los sentimientos consecuencias asoladas por la Historia- se desprecia. El Xornal de Galicia – galleguista y apreciado- se enfrenta a la Galicia satisfecha y a esa España, ambas del Partido Popular, conjugándose -a diferencia de Cataluña en circunstancias normales- la contraria en términos de indefensión, sobreviviendo contra fuertes vientos que soplan contra su cabecera, que, sabiendo de donde vienen, habrá que ver adonde van.

 

Para decir –mientras la Guardia Civil pide socorro para ella misma, ¡que ya es panorama!- los Hernandos y Ariasvega, -no vale ni la pena citar a los Cruzvarela-, y en general los lerdos, que el nacionalismo incita al odio, que viva la patria y la fe, que no conoce la patria de genocidios de culturas y sangres, y no sabe de autos de fe y hogueras la Historia, ni de represiones, que no hay ideario con pretensiones de ser único detrás del disfraz, ni nada hay fuera del espacio que ilumina aquel rayito de luz que pasa por algún trastero de la Constitución, por el trasero de aquellos consensos con los fascistas -hoy tan contentos por el atrás de la Transición que está sin transitar más que los furgones de la guardia civil a las cárceles sin cinturón de seguridad, con grilletes a la espalda dicho a la merluza, a cuatro patas para que con el contento de algunos policías nacionales le den al osito por el trasero, significando aquí directamente culo. Y así saber de su buena escuela en la academia de esa policía que vino a dar lecciones a la policía catalana y a los catalanes, y aún se mantienen en el territorio por si nos hace falta algún repaso.

 

Con estas zozobras y el ‘se vende el Xornal de Galicia’ -todo en el mismo paisaje-, significa que una voz del galleguismo y del progresismo está en cierre y se oye el ruido de una grieta que se expande por todas partes como si se abrieran los hielos, y mira tú, que en sus páginas permite –sin que yo lo entienda- en nombre de la libertad de expresión y dando voz a todo el mundo, que fascistas sin disimulo –a la vista su ignorancia y desprecio- confundan en sus páginas ese galleguismo y progresismo con mensajes de pensamiento único, todo en una y en el Xornal, resultando mejunje al paladar de esa intención nacionalista. No entendería -ni yo ni nadie- que en la hoja parroquial se convocaran misas negras para adorar al diablo, o viéramos artículos en el Xornal incitando a no comprar artículos gallegos, siendo ese el símil, lo que ocurre y lo incomprensible.

 

En el ínterin, El Inspector de la UDEF que lleva la investigación de la Caja B del Partido Popular dice que Rajoy recibió ‘indiciariamente’ fondos de esa caja junto a Trillo, Álvarez Cascos, Javier Arenas, Ángel Acebes, Cospedal y vete a saber la lista entera ("¡Qué coño es eso de la UDEF!" nos entristece la memoria) El Inspector de la UDEF Morocho, al que ha puesto el Partido Popular siete querellas para desestabilizar su investigación (no podemos saber si -como siempre- en defensa de los intereses del Estado, de la ley o de qué, y siempre de ellos mismos) En ese estofado están, mientras está también acreditada la doble contabilidad por la fiscal de caso Gürtel (ver ‘TESTIMONIO DE MARIANO RAJOY’ en el Xornal, y su conocimientos de los afluentes fluviales) que –vuelve a ser chocante la paradoja-, defiende y representa los mismos intereses del Estado, en aplicación de la misma ley que tanto preservan, vete a saber -si envueltos con la bandera- para su amparo. Viniendo el Ministro de Justicia apresurado diciendo que qué significa indiciariamente, marchándose por el pasillo a ver como rola el viento a gregal que esto nos lo arregla Cataluña o nos lo afina la unidad española, la patria entera y las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado al servicio de la ley que ya veremos si os ampara, hermanos, que a Europa ni está ni se la espera y que le den. Pero eso sí, no preocuparse ninguno compadres que en España, con tanto bar –y siempre ha sido así- todo se acaba sabiendo.

 

La pregunta es ¿Por qué no se reinventa el Xornal a sí mismo para persistir como hace Cataluña aun en medio de tanta porquería, y se dedica a deshacer entuertos desde el galleguismo y el progresismo que presume, no dándole cobijo? ¿Por qué no abre el debate de su supervivencia en sus mismas páginas y se explica a sí mismo? ¿Cuál es el listado de entidades de la sociedad civil, culturales, universitarias, de todo tipo que defienden la dignidad de las personas y la soberanía de las gentes de las que puede alimentarse y a las que puede dar voz? ¿Quién está vendiendo la idea ‘Xornal’ en la sociedad y entidades gallegas? ¿O sólo languidece?

 

JOAN LLOPIS TORRES Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.