DE PURÍSIMA Y ORO / JOAN LLOPIS TORRES

24 Octubre 2017 105 votos

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Mintiendo, os engañaréis a vosotros y a los vuestros, pero no engañaréis a la Historia, y no lucirá en vuestro cielo el arco iris, no hay colores en vuestra gris democracia que se impone por la ley. Una democracia ciega y sin sentido, con una ley que no es norma de convivencia, sin política y sin ciudadanos. También sabemos ahora de una Europa perdida, de una Europa que ha resultado el pasado, ese camino que conduce adonde siempre.

 

Academia de corte y confección,

Sabañones, aceite de ricino,
 Gasógeno, zapatos topolino,
 el género dentro por la calor.

El error es creer que el activado 155 es de aplicación para Cataluña. Lo grave es ignorar que el 155 es de aplicación para toda España. Esos son los poderes del Estado. Esa Constitución no es 'a la Carta', es menú para todos y un primor.

Para primores galerías piquer,
 Para la inclusa niños con anginas,
 Para la tisis caldo de gallina,
 Para las extranjeras luis miguel.
 Para el socio del limpia un carajillo,
 Para el estraperlista dos barreras,
 Para el corpus retales amarillos
 Que aclaren el morao de las banderas.

Hay dos clases de política, la honesta y 'la otra' (la miserable, la del gobierno de España y sus instituciones) La que admite toda clase de adjetivos según el momento y las circunstancias, y cual sea el análisis previo que permite calificar a esa política. Pero, en todo caso, es una política deshonesta -que, alejándose de los usos democráticos, y -según y en qué grado- podrán usarse los adjetivos que correspondan sucesivamente en este lamentable y corriente día a día, hasta llegar a 'dictatorial', ya perdida de vista la democracia en ese extremo -aquél que para justificar sus fines se vale de todos los medios sin justificación, enmascarándolos del contrario de lo que son, haciendo del negro un colorido, aun convenciendo a su parroquia y a nadie-,  sean o no sean democráticos. Como sabemos y entendemos aquellos que queremos ver lo que está sucediendo en España y Cataluña a la luz del concepto de 'soberanía ciudadana', y partiendo, pues, de donde arrancan los poderes del Estado, incluidos los de la monarquía. Sin embargo, ante la necesidad de ocultar su verdadera cara antidemocrática y su disentimiento de donde reside la soberanía -están donde han estado siempre-; tergiversando en falsas disyuntivas los elementales conceptos que definen lo que es soberanía y democracia. Y lo hacen, arrogándose los poderes del Estado frente a los ciudadanos, los únicos y verdaderos titulares de la soberanía. 

Tercer año triunfal, con brillantina,
 Los señoritos cierran alazán,
 Y, en un barquito, miguel de molina,
 Se embarca, caminito de ultramar.

La política deshonesta en todas sus adjetivaciones se llama ‘dictadura’ (en España: de partidos y corrupta); y aun en su mejor cara, resulta vergonzosa la que ofrecen los falsos demócratas, que se conducen -por su ineludible definición de 'no demócratas'- a actitudes autoritarias, utilizando como propios los poderes que tenían delegados, hasta terminar en  'dictadores'  y actuar con políticas y maneras propias de ‘dictadura', para, finalmente -con descaro, pero en un intento de ocultación que se debe desvelar- acabar en Dictadura (hoy para Cataluña, mañana para quien quieran, y, según ese 155, hasta donde quieran), pues si ese155 puede suspender la democracia, ¿qué otro nombre tiene eso? Y aunque no lo aplicaran, el hecho sería y es el mismo. Ése es el engaño y el fracaso. Pues tenemos Dictadura y Democracia, todo a la vez, como si eso fuera posible, para ser, pues, Dictadura, y acabemos.

Habían pasado ya los nacionales,
 Habían rapado a la señá cibeles,
 Cautivo y desarmado
 El vaho de los cristales.

El método que usan es plantear las disyuntivas 'al revés': acusando a los otros de aquello de lo que ellos son culpables.

A la hora de la zambra, en los grabieles,
 Por ventas madrugaba el pelotón,
 Al día siguiente hablaban los papeles
 De celia, de pemán y del bayón.

 El engaño es muy sencillo de descubrir para aquellos que no aceptamos ser adoctrinados ni somos prosélitos del nacionalismo español, de su deshonesta y vergonzosa propaganda (los que no estamos en ninguna 'Transición'. Los que debían 'transitar’ a demócratas, eran ellos) que no entienden ni nunca entenderán de otros nacionalismos, de otras nacionalidades, de ninguna pluralidad, de otras lenguas que encierran otros valores, de otras tierras y otros paisajes e ideales, más que los suyos, fingiendo concordia cuando subyugan.

Enseñando las garras de astracán,
 Reclinaba en la barra de chicote,
 La bien pagá derrite, con su escote,

La crema de la intelectualidad.

Ese disentimiento de la soberanía ciudadana los lleva a la imposición -conducida a través de falsedades de las que acusan a Cataluña, siendo las suyas.

El engaño se inició el día en que El Pacto entre Cataluña y España (el Estatuto aprobado por el parlamento Catalán y las Cortes Generales), fue aceptado a trámite por el Tribunal Constitucional para ser 'juzgado' a la vista de la Constitución, para ver si el Estatuto 'cabía' en la Constitución.

El Tribunal Constitucional hubiera tenido que decir, sin otra opción:

Siendo que lo aprobado por la Soberanía Popular excede las atribuciones de este Tribunal Constitucional, al no ser este Estatuto adaptable a la normativa constitucional, y siendo el Estatuto, por su origen, de categoría soberana superior a la misma Constitución, este Tribunal lo devuelve a las Cortes Generales para que éstas adapten la Constitución al Estatuto y no al revés, como se pretende.

Permanén, con rodete eva perón,
 parfait amour, rebeca azul marino,
-maestro, le presento a lupe sino,
 Lo dejo en buenas manos, matador-
 Y, luego, el reservao en gitanillos,
 Y, después, la paella de riscal,
 Y, la tarde del manso de saltillo,

Un anillo y unas medias de cristal.

No olvidemos que el Tribunal Constitucional no es Poder Judicial, mejor sería definirlo como un 'Órgano Político' integrado por jueces (y ver quien los nombra); sin necesidad ya de decir nada de la Fiscalía General del Estado. 

Por añadidura, proponer-en términos políticos- la disyuntiva entre 'la ética del sentimiento' y -como si fuera -que no lo es- una insalvable alternativa del diablo y por tanto dilema- 'la ética de la responsabilidad', y primar en esa alternativa la responsabilidad por encima de los sentimientos y las convicciones; eso es una irresponsabilidad y un engaño, es una negación de la persona.

 Planteada así, la oposición entre esos términos es falsa y es imposible consecuentemente sacar de ese enunciado conclusiones ciertas -ni siquiera conclusión alguna-, más que entender la manipulación y el uso interesado de Max Bewer. Cuando hay una división, cuando hay dos partes, todo viene a resultar binario y disyuntivo, hasta tener que dilucidar entre verdad y mentira, como es el caso, y quien es el mentiroso.

Para entender cierta cronología y enmarcar el período, podríamos aceptar que la Constitución de 1978 sirvió para 'salir' de la Dictadura y 'entrar' en Democracia, pero ha resultado insuficiente para conducirnos a una democracia moderna y sincera; y hoy, a la vista del territorio desconocido adonde nos ha llevado la Constitución, ha dejado de ser un referente útil de convivencia, sino para que Cataluña no quiera seguir ese camino de 'Transición' a ninguna parte, y acompañada de aquellos con los que quiere 'romper' ahora, como queríamos entonces al no querer 'transitar' con esas gentes (que llaman de madrugada), aun reconociendo que entonces no se podía por estar un minuto atrás la Dictadura; hoy, como vemos, sin aquella 'ruptura' pretendida y sin haber transitado a ninguna parte; y roto el 'Pacto de Estado', renace el monstruo con cara de democracia, una de las mil que tiene, y siempre la misma (eso es el Partido Popular. ¡Y qué vergüenza ver al PSOE hacer de comparsa de esa indignidad multiplicada por 155! ¡Pobre PSOE! ¡Recuerdo en 1982 cuando brindé con cava en aquellas ilusiones defraudadas!

De inicio, la Constitución Española creó la división entre los que entendieron y consensuaron esa 'transitoriedad' del fascismo hasta la democracia y, de otro lado, los rupturistas (que no queríamos compartir la Democracia con los fascistas, los mismos que en los últimos cuarenta años no han tenido tiempo de condenar al franquismo, entre ellos, la monarquía), para ahora no haber dejado atrás aquella miseria y vernos en sus lodos.

Puede el 155 usarse con la única obsesión de enlodar al pueblo catalán (recordemos a los miserables de Víctor Hugo) Hay docenas de ejemplos en la Historia de como -sin ningún escrúpulo- los criminales acusan a los inocentes del crimen: la Primera guerra mundial -por poner un ejemplo y poner sólo dieciocho millones de muertos en el peso del argumento (¡y luego dicen que hay Dios!)- la originó un gran engaño favoreciendo y ocultando los verdaderos intereses de aquel drama acusando a la víctima del crimen, luego ya sonaron los cañones.

 Vienen a decir que lo responsable (esa miserable responsabilidad) es pensar en echar algo al plato por encima de la dignidad de las personas. Y que mejor es tener cuchara (como si nos los fuéramos a creer con su trayectoria de mezquindades) que querer a tu gente y a tu tierra. Pues no hay otra poesía, que ese sentir que, ahora, en esa falsa disyuntiva resulta el opuesto, que el sentimiento por la tierra y por la gente; para tener que oír de nuevo que mejor es comer como un cura, o creer que el problema es la Caixa o el Banco de 'Sabadel' -de ahora en adelante y para siempre, con una sola 'l') no vayamos a quedarnos sin plato ni bocado; que lo importante (para esa gente) es el dinero (responsable) y no los sentimientos (despreciables, claro, si son de otros y no los españoles, que esos son las buenos -como si alguien se los negara; pero siendo cierto y bueno para ellos, niegan, amenazando (después de haber cumplido ya el castigo, añadido al que vendrá) con quitar el plato y la cuchara, -como si fueran suyos-, a otros. No me veo yo comiendo en el mismo plato de los del 'sí o no' -en el de las disyuntivas- o, aunque lleno, en el plato de honestidad vacío.

-niño, sube a la suite dos anisettes,
 Que, hoy, vamos a perder los alamares-
 De purísima y oro, manolete, 

Cuadra al toro, en la plaza de linares.

Para decir ahora Joaquín Sabina (viniendo a ser Vargas Llosa) que el Gobierno catalán ha dividido a la población catalana: "la ha partido en dos". ¡Pues vaya con Sabina! No, señor Sabina, guárdese el soneto; el pueblo catalán está compuesto por personas que quieren ser catalanas (sin más), y otras que quieren ser españolas (sin más), dejémonos de añadidos que ya son aleatorios. Otra cosa es que para usted hubiera sido mejor que nos hubiéramos quedado callados en casa (en silencio constitucional) y así, con hacer como los tres monitos unos, y el avestruz los otros, no se hubiera conocido esas división, y 'a ojos de Sabina que no ven, todos felices y feliz Sabina con el corazón contento' mientras toca la guitarra con el sentimiento copiado de Cernuda en el olvido ("Donde habite el olvido; en los vastos jardines sin aurora (...) allá, allá lejos; donde habite el olvido.") Eso siendo errónea la atribución al Gobierno catalán (personalizada en Puigdemont) como si el Presidente de Cataluña fuera el inventor de las disyuntivas; no, Sabina, aquí ya decide la gente, esa que tú prefieres en constitucional silencio y en casa (Toca citar a Cipolla en versión libre "Inopinadamente salta un idiota donde menos te lo esperas": Sabina) A menos que lo que ya sabíamos de Vargas Llosa (vaya numerito -no que viniera a Cataluña y a lo que vino- sino que se lo trajeran) que primero hizo méritos y tantos y tan evidentes y tan patrióticos, que acabaron por darle cualquier premio y nacional, y cualquier cosa (por esos méritos –pasados, presentes en papel couché y futuros de gloria), que igual vemos a Sabina cualquier día en traje y corbata, sentándose en un sillón en cualquier patriótica academia con sus sonetos -pues ya le vemos haciendo méritos-, y no desesperemos (Señor académico Sabina), que por consejo de Pérez Reverte, que confunde a Cataluña con "El Molinete", también sentado en el merecido sillón y sin dilema (Renacidos Los Tercios y desfilando, -hágaselo Balboa con sus putas en Cartagena y quienes quieran en la Junquera- enhorabuena, y Sabina de feliz cliente y putero de ese pesebre.

Habían pasado ya los nacionales,
 Habían rapado a la señá cibeles,
 Volvían a sus cuidados 

Las personas formales.

A la hora de la conga, en los burdeles,
 Por san Blas descansaba el pelotón,
 Al día siguiente hablaban los papeles
 De gilda y del atleti de aviación.

Para que nos digáis que Cataluña ha sido desleal al Pacto constitucional del 78, y que el diálogo debe tenerse en el Parlamento y por los representantes parlamentarios del pueblo español. Hay que decir otra vez, que ya nadie cree eso. Que se votó el Estatuto, que se aprobó (peinado) en el Parlamento español, y que este mismo gobierno que no respetó ninguna soberanía, lo llevó al Constitucional para acabar en nada (para llegar a una gestoría administrativa, más que un gobierno, en la plaza de Sant Jaume, como demuestra muy claramente ese artículo fascista 155 incluido de tapadillo -decían sin desarrollar- en la Constitución (se ha roto ahora el huevo de la serpiente). El trasfondo de aquel falso dilema es dilucidar (como si lo fuera) qué prima más -cuál es la categoría- la soberanía de los ciudadanos o las leyes (que transitan todavía gobernadas por quienes no sabemos cuántos más huevos romperán). 

      En mi opinión –ese fue el día- el Tribunal Constitucional, al recibir denunciados los contenidos de aquel Estatuto, hubiera tenido que decir 'El Tribunal Constitucional entiende que por encima de la misma Constitución está la soberanía popular, y este Tribunal no puede dictar resolución ninguna que vaya en contra de esa soberanía, y, por tanto, comoquiera que la Constitución Española se contradice con el Estatuto que se nos presenta, lo que resolvemos es que el Parlamento español resuelva los cambios necesarios en la Constitución que nos permitan (con esos cambios) aprobar íntegramente sin ninguna modificación los contenidos del Estatuto Catalán, pues ahí sí que no hay disyuntiva ninguna, y prima más la Soberanía popular que la Ley y la resolución consecuente de cualquier tribunal. Pero no hicieron eso, se otorgaron 'el Poder' por encima de la 'Soberanía popular' (y eso tiene un nombre), para ahora decir que 'el diálogo' se ha de tener en ese Parlamento (supeditada la soberanía popular a un tribunal y a las instituciones); el Poder de los Tribunales y las instituciones por encima de la Soberanía ciudadana y por encima del Parlamento Español (con partidos y representantes corruptos y, paradójicamente, esos tribunales contaminados por las políticas que juzgan), por encima del pueblo catalán (golpeado en la calle y sin ningún reparo (mintiendo el ministro de turno diciendo que algunas de las imágenes del 1-O son falsas) El mismo Partido Popular que denunció el Estatuto burlándose de todas las soberanías que no entiende, y negando, a la vez, la soberanía del Parlamento. Esos son los huevos nacidos de aquellas serpientes y su naturaleza.

Hipócrita es que dijera Rajoy a las empresas, en su discurso, que no se marchen de Cataluña después de haberlo procurado abiertamente y conseguido (otra vez el carro de la política delante del caballo y sin vergüenza). Mientras hoy escuchábamos al portavoz del Partido Popular decir que la aplicación del 155, tenía la única finalidad de devolver la democracia a Cataluña y devolver la tranquilidad y la confianza a las empresas y a inversores, cuando Martí Anglada –una persona con prestigio- decía que Alfonso VI (el rey) había llamado personalmente a la VolksWagen pidiendo que se marchara de Cataluña. 


"...como la hierba a que bajó el rocío,
 y desconocerán mi faz gloriosa
 las altas cañas cuando baje al río.


Tengo vergüenza..."

        JOAN LLOPIS TORRES (joan Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.