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(Nos congratulamos de haber leído en la portada de ‘Xornal de Galicia para el Mundo’:
“Ecologistas en Acción y el apoyo de PLADESEMAPESGA; A la ciudadanía catalana ante la grave situación de represión que está viviendo”
​            Pues muchas gracias. Y viva Galicia y se mantenga vivo el galleguismo que sabe de esa pesada España, esa España que nos pesa.
            Un abrazo)

 

Esta segunda parte puede leerse independientemente de la primera, incluso es comprensible que usted decida no seguir leyendo por no querer mirarse en un espejo para estúpidos, sería comprensible su prevención al enfrentarse a la alta probabilidad de que sea usted un estúpido. Pero no se preocupe: Los estúpidos nunca se reconocen a sí mismos como estúpidos. No corre usted ningún peligro. Al terminar de leer, sin duda ninguna, será usted tan inteligente como al principio.

Sin embargo, comoquiera que los estúpidos raramente actúan inteligentemente, se encuentra usted en una curiosa disyuntiva: Si decide seguir leyendo, puede que, por ser estúpido, actúe usted estúpidamente como lo hacen normalmente los estúpidos (existe la posibilidad de se crea usted inteligente como se creen todos los estúpidos y, en ese caso, creerá que un lector inteligente está leyendo, cuando en realidad quien estará leyendo es un estúpido). También existe la posibilidad de que sea usted inteligente, sin embargo, los estúpidos cometen errores del mismo modo que lo hacen los inteligentes. Si después de todo, siendo idiota o inteligente, sigue leyendo, tenga la certeza de que ambas posibilidades tienen el mismo derecho a la luz de todas las moralidades  de ser usted lo que sea, pues no depende de usted ni de nada que haya hecho usted en la vida, sino de la Madre Naturaleza. A menos que sea usted tan estúpido que se esfuerce en ser estúpido, cosa que le parecerá a usted sorprendente de considerar, pero lo hará erróneamente.

Los estúpidos se esfuerzan en ser más estúpidos cada día. Incluso podemos afirmar que los que se creen inteligentes siendo estúpidos (o sea todos los estúpidos) son los más reincidentes y progresan acumulando un arsenal de errores. Todos los estúpidos son más estúpidos cada día. Fíjese que cuando alguien se comporta estúpidamente, persiste en su comportamiento ante el bochorno de todos los presentes, su propia esposa, hijos, su abuelo, su abuela, no importa, el estúpido sólo actúa inteligentemente por casualidad. Si cree que estamos hablando de un espectáculo cómico, se equivoca. Estamos hablando de la Humanidad. Usted forma parte de la Humanidad, no sé si eso debería tranquilizarle o hacerle sentir incómodo. A menos que considere usted –puesto que en adelante deberemos particularizar la teoría, pues las leyes –que siempre se cumplen sin participar en ello nuestra voluntad- deben no sólo ser conocidas, sino saber de su formulación y consecuencias.

 Primera Ley Fundamental de la Estupidez Humana: Siempre e invariablemente cada uno de nosotros subestima el número de individuos estúpidos que circulan por el mundo.
Si por la parte podemos definir el todo, podemos afirmar con rotundidad que la Humanidad es estúpida.
La pregunta es cuánta agua se puede añadir al vino para que pueda seguir llamándose vino (Si tiene usted la respuesta, tenga la amabilidad de contestarla al correo electrónico de pie de página)


Si echamos agua al vino, es una alternativa; si echamos vino al agua, es otra alternativa. ¿Tiene el resultado el mismo nombre conteniendo la misma cantidad de vino que de agua, o de agua que de vino según el orden  en el que hayamos procedido? ¿Cuántas variables debemos manejar según las cantidades que mezclemos? La página de correo electrónico que tiene usted abierta puede ser tan larga como quiera.  Pero la respuesta es no. En absoluto. Podemos seguir perdiendo el tiempo fijando el orden, las proporciones y cómo llamar al resultado, pues el ejemplo no es válido para lo que estamos hablando.


El desarrollo de la Humanidad es uniforme, los idiotas y los inteligentes no se incorporan a su definición alternativamente ni con ningún orden establecido. Las conclusiones a las que se haya llegado sobre el punto anterior no sirven.


Entremos en un laberinto para formular algunas preguntas buscando la salida:
En un país africano que se gobierna con un régimen democrático corrupto… Recién entrados al laberinto ya nos hemos perdido. Todos los seres vivos acaban corrompiéndose. ¿Ha aceptado usted el apriorismo de que la democracia sin duda es corrupta porque se trata de un país africano? Quizás después, incluso inmediatamente, se ha dado cuenta de que todas las democracias son corruptas. ¿Ha sentido una punzada en el estómago cuando ha reconocido que había aceptado sin más que el país africano era más corrupto que cualquier otro?  Yo no tengo duda de que usted cree que las democracias africanas son más corruptas que las democracias europeas. Quizás generosamente ha concedido buenamente que las dos democracias pueden ser corruptas por igual. Quizás crea usted erróneamente que estamos hablando de racismo.

Quizás al leer ha reflexionado y generosamente ha cambiado de opinión. Quizás piense ahora lo contrario de lo que pensaba. Quizás ha perfeccionado su criterio. ¿Qué le hace pensar que antes estaba equivocado? Quizás siga pensando que esa democracia en particular es más corrupta que otra cualquiera. ¿Por qué? ¿Podemos creer que África, incluso en países africanos democráticos, tiene mayores niveles de corrupción que otros países europeos? ¿Quizás por el régimen de temperaturas? ¿Por el color negro de sus habitantes? ¿Por qué algunas mujeres no se depilan? ¿Cuál es la respuesta? ¿Por su momento histórico? ¿Cuáles son las leyes fundamentales de la corrupción? No necesitamos las leyes que fundamentan la honestidad ni la honradez, la ética no es ningún laberinto, se rige por normas particulares y sociales conocidas. Los hábitos individuales y las costumbres sociales aceptadas las aprendemos desde pequeños familiarmente o en las escuelas para seguir perfeccionándonos a lo largo de la vida. ¿Por qué la democracia, el mejor régimen de gobierno público o de acuerdo entre grupos sociales, se corrompe? ¿Cree usted que la Historia de Europa puede dar lecciones de honestidad? ¿Puede dar usted lecciones de democracia? ¿Con argumentos históricos, económicos, de que tipo?


En este país africano tradicionalmente  y universalmente sacrificaban a los recién nacidos albinos  y a los gemelos ¿Por qué sacrificaban a los albinos y por qué sacrificaban a los gemelos?, o ¿Por qué sacrificaban a los gemelos y por qué sacrificaban a los albinos? ¿A quién ponemos primero en la pregunta? ¿Qué le ha sorprendido más? ¿Hemos de considerar que los albinos son uno solo y los gemelos son dos? ¿Tenemos que reflexionar sobre ello separando a los albinos de los gemelos? ¿Es comparable a la depilación de las mujeres? Si ha contestado usted que no a esta última pregunta tiene que volver usted al inicio del laberinto. Está usted en riesgo de ser considerado un estúpido. Los laberintos deben resolverse individualmente. El comportamiento de un individuo lo realiza el individuo. El comportamiento de una sociedad lo realiza la sociedad.

La pregunta que resuelve el laberinto es ¿Cree usted tener razón cuando se encuentra en una encrucijada? ¿Tiene su grupo social razón cuando se encuentra en una encrucijada?  Tiene delante de usted varias calles. Suponga que cuando ha recorrido la mitad del laberinto se encuentra con alguien que viene en sentido contrario. ¿Quiere informarle del camino que tendrá que recorrer hasta la llegada, que para usted ha sido la salida?  ¿Conoce usted el futuro? Quizás conozca usted su pasado. Cada uno recorre su laberinto. ¿Le hablará usted de que antes de llegar a la salida tendrá que quemar a alguna mujer por recoger hierbas medicinales? ¿Qué tendrá que torturar a alguien? ¿Le convencerá de que el pasado de usted es mejor que el que él ha recorrido? ¿Cómo lo sabe? En el laberinto, el pasado del otro es el futuro de usted  ¿Sabe usted lo que es la civilización? Quizás pueda explicarle los motivos de los bombardeos masivos indiscriminados sobre ciudades y ciudadanos.

Podríamos contar los muertos en tramos de ¿cincuenta millones? ¿cien millones?  Quizás pueda usted hablarle de tradición y civilización ¿En términos de preponderancia? ¿Cree que es explicable el aborto? ¿Independientemente de que vayan a nacer albinos o gemelos? ¿Cree que es explicable el aborto por motivos económicos? ¿Cree usted que no se deben tener hijos sin la seguridad de poder darles educación universitaria? ¿Quizás de segundo grado? ¿Hasta qué nivel tenemos que tener asegurada la educación de nuestros hijos para traerlos al mundo ¿Cuál es el límite de la pobreza aceptable para poder tener hijos? ¿Está usted en condiciones de imponer su criterio sobre otros criterios basándose en argumentos? ¿Qué hace fiables a sus argumentos? ¿Tiene usted argumentos que hagan a sus argumentos fiables? Si ningún argumento es suficiente ¿Cree que la fuerza es un argumento? ¿Son las dudas razonables un laberinto o un camino sin salida? ¿Es usted un hombre inteligente o un estúpido? ¿Dónde se encuentra usted en el laberinto? ¿Sabe usted dónde está la salida? ¿Cree usted saber dónde está la salida? Esto no es un ensayo, ha sido un paréntesis, es un artículo para ‘el Xornal’ y ha de ser breve.

 Concluyamos pues este punto ¿Dónde nacen los derechos que pueden imponerse a los derechos de los demás? ¿Por qué cree que está usted del lado de los que van a imponer esos derechos? ¿Qué le da ese derecho? ¿Qué grado de fuerza está usted dispuesto a utilizar para imponer sus argumentos? Es usted un hombre civilizado? ¿Lo es porque no sacrifica a los albinos?¿Cuáles son las razones? ¿Cuáles son las razones que le hacen a usted mejor que cualquiera? ¿Porque lleva a los gemelos en cochecitos dobles de paseo? ¿Es partidario de bombardear Corea del Norte? ¿Pero no es partidario de bombardear Corea del Sur? ¿En Corea del Norte no llevan en cochecitos dobles a los gemelos?  En general, ¿a qué distancia de su casa deben lanzarse las bombas para que usted no esté preocupado? ¿En los clubes de su localidad se explotan mujeres de color negro, blancas, verdes, de color granate? ¿Cobrizas? ¿Echa usted unas monedas en la hucha para ayudar al hambre en el mundo?

¿Cree usted que un individuo o un grupo humano puede imponerse a otro individuo o a otro grupo humano por preponderantes criterios?
¿Puede usted seguir poniendo ejemplos a favor y en contra? Si es usted tan amable envíelos también al mismo correo electrónico explicando de qué son ejemplos. Los utilizaremos para el siguiente capítulo.

JOAN LLOPIS TORRES (joan.llopis Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.)